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¿Tengo
osteoporosis?
En pocas palabras,
la
osteoporosis es el adelgazamiento y debilitamiento de los huesos
que todos sufrimos cuando envejecemos. Si este deterioro no se trata, el
esqueleto termina por ser sumamente frágil y algunos huesos tienden a
romperse (o fracturarse) con traumatismos muy pequeños.
Aunque el proceso de pérdida ósea se produce poco a poco desde la mitad
de la treintena, es tan lento que puede pasar mucho tiempo antes de que
nos demos cuenta. En general, las mujeres corren mayor riesgo de
osteoporosis que los varones. Ello se debe a que después de la
menopausia las mujeres sufren una rápida pérdida de hueso, como
consecuencia del descenso de la formación de estrógenos.
La pérdida de hueso suele ser un proceso indoloro hasta que se produce
una fractura. Por ello, es frecuente que las mujeres ignoren que sufren
osteoporosis hasta que, de repente, sufren una fractura
inesperada y dolorosa cuando tienen 50, 60 ó 70 años. El modo más común
en que una mujer puede descubrir que tiene
osteoporosis es cuando sufre una fractura de muñeca o de cadera
tras una caída aparentemente menor. Otras mujeres pierden talla,
desarrollan una joroba dorsal u observan que la ropa ya no les queda
bien a medida que envejecen. Ello sucede cuando las vértebras (los
huesos que forman la columna vertebral) son tan frágiles que un
movimiento diario normal, como toser o levantar un peso, hace que se
colapsen. Este colapso también puede ser muy doloroso. Las fracturas
osteoporóticas, especialmente las de la cadera y la columna vertebral,
producen muchas veces dolor e invalidez. Mientras que la fractura de
muñeca suele curar sin apenas deformidad residual, muchas pacientes no
se recuperan por completo de una fractura de cadera o vertebral. La
discapacidad resultante puede influir en la capacidad de la persona para
trabajar o cuidar de su familia, y puede ser tan grave que la obligue a
depender de otras personas.
Después de la menopausia, casi todas las mujeres corren un riesgo mayor
de
osteoporosis, aunque ciertos factores relacionados con la forma
de vida, la herencia o la enfermedad pueden aumentar ese riesgo. Estas
páginas de la red le ayudarán a identificar los factores que pueden
aumentar el riesgo de desarrollar
osteoporosis y los cambios de su forma de vida que pueden
contribuir a reducir ese riesgo. En caso necesario, su médico comentará
con usted otras opciones existentes para prevenir y tratar la
osteoporosis.
¿Quién corre el riesgo de sufrir
osteoporosis?
Es inevitable que, a medida que envejecemos, nuestros huesos se hagan
más finos y débiles. Por lo tanto, en teoría todos podemos sufrir
osteoporosis. Si n embargo, hay factores que pueden acelerar el
proceso, y es importante que los conozcamos.
Menopausia
Las mujeres corren mayor riesgo de desarrollar
osteoporosis que los varones. Ello no significa que todas las
mujeres vayan a sufrir la enfermedad, sólo que la frecuencia de ésta es
mayor en la mujer.
Después de la menopausia, los ovarios dejan de producir las hormonas
femeninas, los estrógenos, que son importantes para mantener la
resistencia de los huesos. Sin ellos, el hueso pierde calcio (uno de sus
componentes más importantes). Si la menopausia ha sido especialmente
precoz (por ejemplo, antes de los 45 años), los huesos habrán perdido
mucho antes el efecto beneficioso de los estrógenos, y es muy probable
que el riesgo de
osteoporosis sea mayor.
La cantidad de estrógenos del cuerpo puede disminuir también por motivos
distintos a la menopausia. Si, por ejemplo, se le ha sometido a una
histerectomía con extirpación de los ovarios, es probable que sus
niveles de estrógenos sean muy bajos y que el riesgo de
osteoporosis sea superior al normal.
Las mujeres que dejaron de tener la regla hace mucho tiempo por
cualquier motivo distinto al embarazo pueden tener los huesos más
débiles, ya que su deficiencia de estrógenos es mucho más larga. Si
todavía tiene una menstruación normal, es probable que sus ovarios estén
produciendo estrógenos suficientes.
Tabaco
y alcohol
Todos conocemos los riesgos para la salud asociados al tabaco y al abuso
de alcohol. Además de todos los demás problemas que pueden causar, el
tabaco y el consumo elevado constante de alcohol también pueden
menoscabar la capacidad del cuerpo para conservar unos huesos normales y
sanos.
El tabaco acelera la velocidad de pérdida de hueso, aumentando las
probabilidades de sufrir
osteoporosis.
Falta
de ejercicio
La fuerza de los huesos depende en parte de las exigencias físicas a que
son sometidos. Igual que los músculos se debilitan cuando no se usan,
los huesos necesitan cierta cantidad de ejercicio para mantenerse sanos
y fuertes. Las personas que deben permanecer en cama o en una silla de
ruedas, o que llevan vidas muy sedentarias, tienen un mayor riesgo de
sufrir
osteoporosis.
Dieta
¡Somos lo que comemos! Ello es verdad hasta cierto punto... sobre todo
en lo que se refiere a conservar unos huesos sanos. La ingesta de
cantidades insuficientes de calcio impide al cuerpo obtener las materias
primas que necesita para mantener la masa y la fuerza de los huesos.
Toda persona con una nutrición insuficiente o que consuma cantidades
escasas de alimentos ricos en calcio, como los productos lácteos y las
hortalizas frescas, puede correr un mayor riesgo de
osteoporosis. Además, a medida que envejecemos cambia la cantidad
de calcio que nuestro cuerpo necesita. Por ejemplo, se recomienda que
los niños, los adolescentes, las mujeres que den el pecho y las mujeres
posmenopáusicas tomen mayores cantidades de calcio.
Cuando envejecemos, debemos hacernos más conscientes de lo que comemos,
ya que la capacidad de nuestro aparato digestivo para absorber las
vitaminas y minerales importantes contenidas en los alimentos es cada
vez menor. Por tanto, es a menudo fácil que los ancianos sufran
desnutrición, incluso aunque crean seguir una dieta adecuada.
Antecedentes
familiares
Si su madre o su abuela sufrieron
osteoporosis, es más probable que usted tenga un riesgo mayor de
sufrirla. ¿Cómo puede averiguarse la existencia de
osteoporosis en una familia? En primer lugar, puede haber sido
diagnosticada por un médico. Puesto que la
osteoporosis puede estar presente durante muchos años sin causar
signos ni síntomas evidentes, puede tener familiares que la sufran sin
saberlo. También es posible que esos parientes muestren los signos
típicos del trastorno, como fracturas después de un traumatismo menor,
eAFUlda encorvada o pérdida de talla.
Antecedentes
personales
Algunos problemas médicos, como una glándula tiroides excesivamente
activa, una enfermedad del hígado o la anorexia nerviosa, pueden
producir
osteoporosis. Además, ciertos medicamentos, como los corticoides,
pueden tener efectos perjudiciales en los huesos cuando se utilizan
durante mucho tiempo. Los corticoides suelen usarse en el tratamiento a
largo plazo del asma y de otros procesos, como la artritis reumatoide.
Si ha tomado esteroides, debe tratar este tema con su médico.
Fracturas
previas
Una fractura anterior, sobre todo de la cadera, la muñeca o la columna
vertebral, producida a consecuencia de un traumatismo pequeño puede
indicar que sus huesos ya están debilitados. En ese caso, la
probabilidad de otras fracturas, o quizá de una nueva fractura del mismo
hueso, podría ser mayor. Su médico le indicará cómo puede intentar
reducir la probabilidad de nuevas fracturas.
Bajo peso corporal
Las mujeres demasiado delgadas podrían correr mayor riesgo de
osteoporosis. Ello se debe a que desde el principio su esqueleto
es más pequeño. Cuando los huesos empiezan a adelgazar y se debilitan
después de la menopausia, alcanzan un estado en el que tienden a
romperse con más facilidad que los de las mujeres de constitución
normal.
Si sospecha que
corre riesgo de desarrollar
osteoporosis,
comente sus preocupaciones a su médico.
¿Que puede hacer para
prevenir la
osteoporosis?
No podemos frenar el paso del tiempo ni cambiar los efectos del
envejecimientoen el cuerpo. Sin embargo, sí es posible tomar medidas
para reducir el riesgo de
osteoporosis. Recuerde que aunque la menopausia se haya producido
hace muchos años, o aunque su médico le haya dicho que ya tiene
osteoporosis, nunca será demasiado tarde para actuar. Su médico
le aconsejará.
Cambie de
costumbres
Hoy sabemos muchas cosas sobre la forma de mejorar nuestra salud y gran
parte de esta información puede aplicarse a los huesos.
Deje de fumar
Si no ha dejado ya de fumar para proteger sus pulmones, su corazón y su
circulación, la
osteoporosis es otra razón para hacerlo. Hay muchas maneras de
hacer más fácil el abandono del tabaco, y su médico podrá aconsejarle la
mejor en su caso.
Reduzca el consumo de alcohol
El consumo de pequeñas cantidades de alcohol no es malo, pero si bebe
regularmente, puede estar aumentando su riesgo de
osteoporosis. Su médico poderá indicarle si necesita reducir el
consumo de alcohol y aconsejarle la mejor forma de conseguirlo.
Ejercicio
El ejercicio regular ayuda a evitar la pérdida de hueso, y es bueno para
el corazón. No hay que hacer ejercicios enérgicos para lograr estos
fines. Lo más importante es hacerlo con regularidad. Un paseo diario con
el perro es mucho mejor que un partido de tenis una vez por semana. La
clave es no hacer esfuerzos excesivos al principio, sobre todo si hace
bastante tiempo que no se ejercita. Incluso aunque no pueda salir de
casa, o ya tenga
osteoporosis, siempre habrá algunos ejercicios sencillos que
pueda hacer. Debe consultar a su médico antes de empezar cualquier
programa de ejercicios.
El
calcio de la dieta
Una de las formas más fáciles de prevenir la
osteoporosis es tener un esqueleto fuerte. Hay que asegurarse de
que los niños reciban mucho calcio en la dieta para garantizarles unos
huesos resistentes. Los huesos dejan de crecer a partir de los 20 ó 30
años, pero hay muchas pruebas que demuestran que es importante mantener
una ingesta de calcio adecuada a todas las edades.
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