|
Acidos Grasos
Esenciales: esenciales para tu salud
Son esenciales porque nuestro organismo
no los produce y su carencia está involucrada en un sin fín de
enfermedades. Se encuentran principalmente en los aceites, pero sólo si
han sido extraídos por presión en frío. Como empiezas a sospechar, un
porcentaje altísimo de la población del mundo occidental no los incluye
en su dieta porque usa aceites y cereales refinados en su alimentación
diaria. Aprende en este artículo qué son, cómo asegurar su presencia en
tu dieta diaria y cuáles son algunas de las opciones disponibles en el
mercado.
Reumatismos, alergias, várices,
hemorroides, fibromas, pólipos, hipertensión, eccema, caída del cabello,
infecciones frecuentes, mala cicatrización, pérdida de visión, edema,
piel seca son sólo algunas de las enfermedades relacionadas con la
carencia o insuficiencia de ácidos grasos esenciales. Según algunos
estudiosos, la incidencia de enfermedades degenerativas creció después
de la Segunda Guerra Mundial, cuando se comenzó a extraer los aceites en
caliente -a temperaturas que oscilan en los 200ºC-, duplicando el
rendimiento, pero deteriorando la calidad nutricional de los aceites,
hasta convertirlos en un factor de riesgo para la salud.
Se trata de aceites muertos porque el
tratamiento industrial de los mismos modifica sus propiedades.
Especialmente el proceso de "hidrogenación" al que son expuestos,
produce una modificación en la configuración espacial de parte de sus
moléculas, haciendo que luego no puedan integrarse en nuestras cadenas
metabólicas: algo así como una pieza que no acaba de encajar en el
rompecabezas. Lo que no se metaboliza adecuadamente produce en nuestro
organismo por un lado, una sobrecarga de toxinas y por otro, en el caso
de los aceites refinados, una falta de ácidos grasos esenciales.
A los ácidos grasos esenciales o
poliinsaturados también se los conoce como Vitamina F. Son cinco: ácido
linoleico, ácidos alfalinolénico, ácido gammalinolénico, ácido
dihomogammalinolénico y ácido araquidónico, y se los considera
"esenciales" porque nuestro organismo no los fabrica, a pesar de ser
sustancias involucradas en funciones vitales para el ser humano,
especialmente:
-
en la estructura de las membranas
celulares
-
en la síntesis de prostaglandinas,
lecitina y mielina.
Sobre poliinsaturados y prostaglandinas
("prosta..." ¿qué?)
Se los llama poliinsaturados porque a lo
largo de la candena de 18 a 20 átomos de carbono que constituye el ácido
graso, hay al menos dos enlaces dobles. Es precisamente esto lo que hace
que se enrancien con facilidad. Aunque su contenido natural en vitamina
E asegura la acción antioxidante, esta vitamina no sobrevive la
extracción en caliente por lo que para estabilizar las moléculas hace
falta añadir vitamina E sintética y realizar el proceso de
hidrogenación.
Cuando el aporte de ácidos grasos
poliinsaturados no es suficiente, los agentes agresores penetran en la
célula con mayor facilidad, cuestión especialmente peligrosa a nivel
intestinal. En circunstancias normales, el intestino es de por sí un
foco de infección permanente y de ahí que su membrana se renueve cada
dos días, pero para construir membranas de calidad hacen falta materias
primas de calidad, que una alimentación refinada y desvitalizada no
puede darte.
Las prostaglandinas son sustancias
biológicamente activas derivadas de los ácidos grasos poliinsaturados
que una vez fabricadas por nuestro organismo son liberadas
inmediatamente por la mayoría de las células, y de que se mantengan en
equilibrio depende nuestra salud. De hecho, para la
Dra. Kousmine, que
estudió durante 45 años la relación entre los aceites y las enfermedades
degenerativas, las enfermedades pueden enfocarse como un desequilibrio
del sistema inmunitario, principalmente en presencia de un exceso de
PGE2 (prostaglandinas de la serie 2 o "prostaglandinas de la guerra") y
de un déficit de PGE1 (prostaglandinas de la serie 1 o "prostaglandinas
de la paz"). Encontrarás información más detallada de ésto aquí.
A los ácidos grasos se los suele clasificar
en dos grandes familia: los Omega-3 (que se forman a partir del ácido
alfalinolénico) y los Omega-6 (que se forman a partir del ácido
linoleico).
Así que para derribar dogmas, lo que
tenemos aquí es a dos ácidos grasos esenciales precursores de origen
vegetal: uno, el ácido alfalinolénico (GLA), dará lugar a otro ácido
graso superior -ácido eicosapentaenoico (EPA)- cuya fuente habitual son
los pescados azules; y el otro, el ácido linoleico (LA), dará lugar a
otro ácido graso superior -ácido araquidónico (AA)- cuya fuente habitual
son los productos animales.
Sin embargo, para que esta "transformación"
pueda ocurrir, es necesario que no haya circunstancias que lo impidan
(como determinadas enfermedades o insuficiencias orgánicas) y que estén
presentes los "ingredientes" necesarios (normalmente algunas vitaminas y
minerales) para que la transformación llegue a buen fin. Por ejemplo, la
transformación de ácido linoleico a ácido gammalinolénico puede no tener
lugar si falta suficiente magnesio, zinc o Vitamina B6, o también, si la
persona sufre alguna enfermedad degenerativa.
En estos casos, es cuando se suele echar
mano de productos del mercado que contienen estos ácidos grasos en
estado pre-formado, como es el caso del aceite de onagra, por ejemplo.
De esta forma, si sospechamos que la transformación de ácido linoleico a
ácido gammalinolénico puede peligrar, se puede optar por asegurar su
aporte mediante cápsulas de aceite de onagra que lo contienen en estado
pre-formado.
Y ahora derribamos mitos. Lo decimos una
vez más: nada es inocuo. La moda de lo "alternativo" tiende a alimentar
la idea de que "si lo compras en la dietética, no me puede hacer mal".
Algo en apariencia tan "inofensivo" como aportarle a tu organismo
sustancias esenciales, puede traer consecuencias no deseadas, porque
resulta que ...
Existe en tu organismo un mecanismo
mediante el cuál un exceso de ácido gammalinolénico (en las cápsulas de
aceite de onagra, por ejemplo) (precursor de las PG1 o prostaglandinas
de la paz) se transforma en ácido araquidónico (precursor de las PG2 o
prostaglandinas de la guerra). Y con el exceso de ácido linoleico, pasa
igual.
¿Qué sería un "exceso de"? Esa es la
pregunta del millón ...
Así que es mejor que te asegures de que
sabes lo que haces cuando añadas un complemento alimenticio a tu dieta.
Lo más adecuado, en cualquier caso, es
asegurar el aporte de las dos familias Omega en tu alimentación diaria,
y si además, crees que tienes necesidades específicas de algún ácido en
particular, consulta a un médico naturista para te ayude a determinar
cómo suplirlas.
Los Omega vienen a cenar ...
Como dijimos al principio del artículo, las
principales fuentes de ácidos grasos esenciales son los aceites de
primera presión en frío consumidos crudos (sin calentar), los cereales
integrales, los pescados azules y algunos productos animales.
Si llevas una alimentación vegetariana, ya
sabes que no necesitas comer pescado o carne para suministrarle a tu
organismo los "ingredientes" esenciales para fabricar GLA o EPA.
Una forma sencilla y cómoda de asegurar los
aportes necesarios es usar aceites de primera presión en frío y
consumirlos crudos, por ejemplo para alinear la ensalada (haciendo que
cada comensal se sirva su "ración recomendada" de aceite en su plato).
Aquí tienes una tabla con los principales aceites y sus contenidos en
ácidos grasos esenciales.
Lo ideal siempre pasa por el equilibrio,
por eso, es mejor que "invites a las dos familias Omega" complementando
los aceites de forma de asegurar que están presente los dos precursores
(ácido linoleico y ácido gammalinolénico) y la forma de hacerlo,
respetando el consejo de la AMKI (Asociación Médica Internacional
Kousmine) es manteniendo la siguiente proporción: 2 (ácido linoleico o
gamma linolénico) :1 (ácido alfalinolénico).
El aceite de germen de trigo, por ejemplo,
es bastante equilibrado en la proporción de ambos grupos, y además
también lo es en la proporción de ácidos grasos saturados y
monoinsaturados.
Si usas aceite de oliva vas a necesitar
complementarlo con otro aceite rico en la familia Omega-3, el lino por
ejemplo.
Un buen dúo lo componen el aceite de lino y
el aceite de girasol porque se complementan muy bien. De hecho, en el
mercado encuentras la mezcla de ambos porque el alto contenido de
Vitamina E del aceite de girasol, evita que el de lino se oxide tan
rápidamente. De todas formas, el aceite de lino aunque esté mezclado, se
enrancia con mucha facilidad.
Usarlos, sí, pero no de cualquier manera
...
Son sustancias tan útiles como delicadas,
así que ten en cuenta lo siguiente:
-
No los calientes
-
No los tengas a temperatura ambiente
después de abiertos (guárdalos en la nevera)
-
No los expongas a la luz (botellas
transparentes, no)
-
Y por favor, por favor, por favor ...
Que procedan de la agricultura ecológica
Los cultivos de cereales y oleaginosas
son los que mayores niveles de herbicidas y pesticidas reciben en la
agricultura convencional. Al no haber descortezado ni altas
temperaturas, se conservan los nutrientes, pero también estas sustancias
tan tóxicas.
Sí, ya lo sé. Los aceites biológicos no
son precisamente baratos. Pero ten en cuenta que normalmente con dos
cucharadas soperas al día repartidas en tus comidas principales, tendrás
suficiente. Y además ....
Hablamos de tu salud, ¿de acuerdo?
Antes de acabar, algunos recomendaciones
y preferencias
Son aceites vivos y por lo tanto, el
contacto con el aire los altera. Así que aunque haya ofertas tentadoras,
procura no comprarlos en envases de más de medio litro cada vez. El
aceite de oliva es menos problemático, así que puede comprarse en
envases algo mayores.
Si se trata de aceite de lino, entonces
será mejor que el envase sea de un cuarto litro (250 cc), y aunque lo
hayas conservado en la nevera, no lo mantengas más de un mes. Yo escribo
en la etiqueta la fecha en que abro el envase, así no me despisto. Un
aceite oxidado produce radicales libres.
Escucharás debates múltiples sobre si se
deben conservar en la heladera o no. Hay fervientes defensores del "no".
La Dra. Kousmine fue
quien introdujo la cuestión de la importancia de los aceites vivos (no
refinados) en la alimentación y su relación con las enfermedades
degenerativas. Dedicó 45 años de su vida a este estudio. Su consejo era
conservarlos en nevera y yo lo sigo.
En el mercado español se pueden conseguir
muy buenos aceites biológicos, vírgenes y de primera presión en frío,
aunque no todos son nacionales. Si vives en una región donde hay
productores de aceites biológicos extraídos por primera presión en frío
... ¡estarás de suerte!
Si no es así,y vives en España, tal vez
mis preferencias en este tema te puedan servir de guía. Son bien
concretas: para el aceite de oliva uso la marca "Oliflix" (que por
cierto, es producción nacional), para el aceite de germen de trigo uso
la marca "Bioforce" y para el resto de los aceites la marca "Biolasi".
Hay muchos buenos aceites, sólo
asegúrate que reúnen las condiciones adecuadas y que los usas bien. Y
por favor, úsalos. Hay cosas esenciales en la vida. Y ésto lo es
|