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La terapia
biológica de la urticaria
Un
consejero de los pacientes
estimado paciente:
Su médico ha diagnosticado que padece de una
urticaria. Esta enfermedad ocurre con bastante frecuencia y puede
perjudicar considerablemente el estado general psíquico y físico debido
a los habones que en parte son muy pruriginosos.
La urticaria pertenece a las enfermedades alérgicas.
Estas afecciones avanzan considerablemente — originado también por el
sistema inmune perturbado en el intestino.
Este consejero quiere informarle sobre su enfermedad
y el tratamiento posible, para ayudarle a dominar mejor la vida
cotidiana.
Esperamos que esta publicación le ayudará a
contestar las preguntas aún sin res puesta y ¡le deseamos que se mejore!
Urticaria - ¿qué es eso?
La urticaria (urtica =
ortiga) pertenece a las enfermedades alérgicas. El síntoma principal de
la urticaria son los habones de la piel muy prurignosos.
La palabra alergia proviene del griego y significa:
allos= otro
ergon = obra, acción (de sustancias ajenas).
Si después de haber comido un par de fresas jugosas
aparecen erupciones cutáneas pruriginosas, o si un picnic romántico
acaba con ojos lacrimosos y estornudos entonces se trata de una alergia.
Una alergia es la reacción del cuerpo a sustancias
irritantes (alérgenos), contra las cuales es hipersensible. Al entrar en
contacto con estos alérgenos, el cuerpo libera anticuerpos (proteínas)
que deben neutralizar los alérgenos. Esta reacción se llama reacción
antígeno-anticuerpo (= reacción de hipersensibilidad). Aquí se liberan
histamina y otras sustancias químicas de las células, que son
responsables de los síntomas alérgicos. En la urticaria se trata muchas
veces de semejante reacción, pero en la urticaria crónica, se discuten
también otros mecanismos de origen no aclarado hasta la fecha.
Los habones de la urticaria pueden aparecer aislados
o formar muestras de grandes superficies, similares a un mapa. Los
habones desaparecen muchas veces ya después de un corto tiempo, pero
algunas veces atormentan al enfermo varios días hasta varias semanas.
Según el curso de la enfermedad, se distingue una
urticaria aguda (duración: hasta 6 semanas como máximo) así como una
urticaria crónica (duración más de 6 semanas). A su vez, la urticaria
crónica se subdivide en una recidivante (con intervalos sin síntomas) y
otra crónico- continua (con brotes diarios). En el marco de la afección
de urticaria hay que mencionar aún el edema de Quincke. Puede aparecer
de forma aislada o simultáneamente con la urticaria y se manifiesta por
hinchazones masivas, preferentemente en el área de la cara (párpados,
labios). Además pueden afectarse todas las áreas revestidas de mucosas
(por ejemplo: las vías respiratorias).
Aquí hay que aplicar una terapia aguda. La urticaria
y el edema de Quincke tienen múltiples causas: por
ejemplo: el trastorno del sistema inmune, influencias del medio
ambiente, alimentos, medicamentos o causas físicas (calor, frío,
influencia por la luz). Pero hay un gran grupo de pacientes con
urticaria en los que no se puede descubrir la causa de la enfermedad, a
pesar de investigaciones intensivas. Este tipo de urticaria se llama
urticaria crónico-idiopática.
El tratamiento de la urticaria exige una anamnesis
esmerada (= solicitar el historial clínico, así como un reconocimiento a
fondo del paciente. El objeto base del tratamiento es el averiguar y
eliminar el factor desencadenan te responsable, si se le puede
identificar.
El tratamiento según la medicina
académica
En principio, reaccionan bien a los antihistamínicos
tanto la urticaria como también el edema de Quincke (evitan la acción de
la histamina liberada). Los antihistamínicos son generalmente tolerados
sin problema alguno durante un periodo prolongado. Los casos graves, sin
embargo, exigen también un trata miento interno con corticosteroides
(=cortisona) lo que puede ir acompaña de efectos secundarios. Además, la
administración de antihistamínicos, igual que la de corticosteroides,
representan sólo una terapia sintomática, produciéndose muchas veces
recidivas al dejar el tratamiento.
Terapia según la medicina
naturalista
Un principio terapéutico importante de la medicina
naturalista es el restablecimiento y la estabilización de un medio
ambiente intestinal sano y funcional.
Sistema inmune e intestino - una
pareja inseparable
Aunque el intestino normalmente representa un órgano
bastante discreto, es de una importancia extraordinaria para nuestra
salud. Diversas cosas que se dicen sobre el intestino y su función,
suenan como una enumeración del ,,Libro de récord. Por ejemplo, absorbe
las sustancias nutritivas vitales para nosotros que a continuación son
conducidas por el cuerpo a los lugares donde se necesitan. En el
intestino penetran también componentes nutritivos y gérmenes dañinos. En
la defensa de estas sustancias, juega un gran papel el sistema inmune
del intestino, especialmente los microorganismos que pueblan el
intestino. Ayudan al intestino en su traba.
La superficie del intestino
delgado es más grande que una pista de tenis
Para que el cuerpo está en condiciones de absorber
grandes cantidades de sustancias nutritivas vitales del intestino, la
pared interior del intestino delgado, de una longitud entre 6 y 61/2 m,
está recubierta de millones de pequeñísimas vellosidades digitadas. De
esta manera se agranda la superficie a enormes 300 m2.
Diariamente se producen muchos
millones de células intestinales
Los alimentos ingeridos han recorrido un camino de
unos 8 m durante el proceso digestivo que empieza en la boca y continua
por el intestino. Aquí están sometidos a varios procesos de tratamiento
y, a continuación, entran en la vía sanguínea a través de las
vellosidades intestinales en las que se encuentran también vasos
sanguíneos y vías linfáticas.
La flora intestinal ayuda en el
trabajo digestivo
La superficie del intestino está poblada de un gran
número de especies de bacterias. En esta simbiosis del ser humano con
sus bacterias intestinales, éstas son corresponsables de una parte
importan te de la digestión, la desintegración del quimo. Además, el ser
humano necesita las bacterias, en parte para procesos metabólicos y
también para defenderse de los gérmenes patógenos. De este modo, una
flora intestinal fisiológica funcional es una característica decisiva
del cuerpo sano.
Peligro por perturbaciones de la
convivencia
Las perturbaciones dentro de esta simbiosis son
provocadas por muchas influencias exteriores como, por ejemplo, una
nutrición incorrecta, medicamentos, entre otras cosas también por
enfermedades ya existentes en el tracto gastrointestinal. Una lesión de
los cultivos de bacterias del intestino tiene consecuencias
considerables y hoy día se sabe que muchas enfermedades y padecimientos
de los que antes se desconocían las relaciones verdaderas, son origina
dos o influenciados precisamente por esta lesión. Esto, no en último
lugar, tiene también su origen en el hecho de que una gran parte del
sistema inmune está localizada en el intestino.
La terapia biológica de la
urticaria
Con la terapia biológica de la urticaria se quieren
volver a crear unas condiciones de vida sanas en el intestino, es decir,
se quieren reactivar con medios terapéuticos los cultivos de bacterias
que viven allí. Para este fin se necesita normalmente un tratamiento de
cuatro etapas:
1 etapa:
Se quiere eliminar una micosis intestinal.
2º
etapa: Primero hay que reducir la
parte perturbada de la flora intestinal. La sustancia activa peróxido de
magnesio desdobla oxígeno en el tracto gastro-intestinal. Paralelamente
se reducen los gérmenes intestinales.
3° etapa:
A fin de crear las mejores condiciones previas para
el restablecimiento de un medio ambiente bacteriano normal, se
administran medicamentos que ejercen acción sobre sectores importantes
del tracto digestivo. Así se lucha contra las inflamaciones y el cuerpo
se prepara para el alojamiento de bacterias fisiológicas. Un papel muy
importante juega aquí un remedio sobre la base de lactosa. Por el
tratamiento adicional con amargantes se fortalece la capacidad del
sistema inmune local del intestino.
4º etapa:
Esta etapa sirve para estabilizar el medio
ambiente intestinal.
Quizá puede hacerse un tratamiento posterior con
cepas bacterianas fisiológicas.
En total puede decirse que se mejora el medio
ambiente, es decir, en el intestino se crea un clima en el que los
gérmenes útiles se sienten bien. De este modo se reducen las sustancias
patógenas y se restablece el equilibrio sano entre el organismo huésped,
el ser humano, y las bacterias intestinales naturales.
La terapia biológica de la urticaria ha demostrado
ser eficaz en la lucha contra las enfermedades alérgicas. Especialmente
en la terapia de la urticaria crónico-idiopática se han conseguido
nuevos resultados terapéuticos positivos.
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